Hoy día sabemos por diversos estudios que los genes de la madre representan un papel predominante en el desar
rollo de la parte más noble de los cerebros de sus hijos, donde reside la inteligencia. Los genes del padre son responsables de las áreas cerebrales más primitivas, las responsables de las emociones y de los instintos.
Fue R. Lehrke en 1972 el primero en sugerir que los genes que codifican las funciones intelectuales podrían localizarse en el cromosoma X, el cromosoma femenino. Todo sugiere que los genes maternos podrían contribuir en mayor medida a formar la parte del cerebro de mayor valor social, el córtex, que es la responsable de las funciones intelectuales más elevadas. Los genes del padre contribuyen al desarrollo de la parte más primitiva del cerebro, la que regula las funciones básicas (instintos, alimentación, agresividad, etc.). Además, el crecimiento global del cerebro se promueve por el genoma materno.
rollo de la parte más noble de los cerebros de sus hijos, donde reside la inteligencia. Los genes del padre son responsables de las áreas cerebrales más primitivas, las responsables de las emociones y de los instintos.Fue R. Lehrke en 1972 el primero en sugerir que los genes que codifican las funciones intelectuales podrían localizarse en el cromosoma X, el cromosoma femenino. Todo sugiere que los genes maternos podrían contribuir en mayor medida a formar la parte del cerebro de mayor valor social, el córtex, que es la responsable de las funciones intelectuales más elevadas. Los genes del padre contribuyen al desarrollo de la parte más primitiva del cerebro, la que regula las funciones básicas (instintos, alimentación, agresividad, etc.). Además, el crecimiento global del cerebro se promueve por el genoma materno.


